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Old 28th March 2008, 11:36
L_F_Miranda L_F_Miranda is offline
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Puerto Rico al desnudo, UNA VEZ MAS.

Con el arresto del Alacrán, aquel árticulo de Juan Ma, el que escribió en el Vocero el año pasado, toma más relevancia.

La isla se descompone, socialmente y ahora politicamente. Mientras la población lo que tiene por celebro es GUATA DE CORCHONETA, pensando en los concursos de Miss Universo, en las ventas de Wal-Mart, leer sobre los gemelos de la J-Lo y oir los bochinches de la Comay, la isla se desploma.

Pero como dirán los Estadistas, MIGHTY MOUSE TO THE RESCUE! Para eso estan los Gringos, para eso somos cuidadanos americanos, para que nos salven de nosotros mismos. LOL

He aqui el árticulo del Juan Ma una vez más, para que gozen.

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La culpa de todo la tienen los despreciables

Por: Juan Manuel García Passalaqcua

Estamos pudriéndonos. A partir de las elecciones del 2004, tenemos un gobierno hendido y ausente, una guerra civil entre gangas de narcotraficantes, una vida política mezquina, y una sociedad civil que no llena el vacío. Ese vacío de poder lo han llenado una docena de plagas que nos están convirtiendo ante la historia en un pueblo despreciable. Vamos a ver a los culpables.

Somos ocho millones de seres en el globo. Los puertorriqueños. Mitad se han ido más allá de nuestras playas y la mitad nos hemos quedado aquí. En medio de nosotros los cuatro millones de acá, hay unos seres despreciables, que parecen haberse hecho cargo del país que se nos pudre en las narices, con un destino muy obscuro. Veamos la docena del enemigo adentro:

* LOS DEPENDIENTES – La mitad de nuestros habitantes come y vive de fondos que les vienen de los Estados Unidos, el mal llamado PAN. Esa realidad ha creado en ellos el convencimiento de que dependen del americano. Esa misma mitad clama por ser admitidos como un estado de su Unión, para poder cobrar más y comer más. No tienen la culpa. No entienden.

* LOS EGOISTAS – En la otra mitad, que se gana el pan con el sudor de su frente, prevalecen quienes lo que sólo les importa es la economía, incluyendo a nuestros principales “economistas”, que sólo quieren que los índices crematísticos sean buenos, y el resto —la culpa de la colonia— al diablo. Egoísmos de clase empresarial acompañan egoísmos de la clase pobre.

* LOS IGNORANTES – Cunden entre ambos grupos, los que ni leen, ni estudian, ni entienden lo que pasa en el mundo y en nuestro archipiélago, los que se hacen de la vista larga a los tremebundos desarrollos más allá de nuestras playas y sus enormes efectos sobre nosotros. Esa ignorancia crasa se hace evidente en las llamadas a radioemisoras por gente que no sabe nada.

* LOS COBARDES – En los dos grupos —de egoístas y dependientes— se evidencia un temor a actuar. Todo es decir, plantear, protestar. La cobardía moral (el miedo) acompaña al criterio crematístico, lo que deja a cargo de la expresión pública a los menos capacitados para ejercer la libre expresión, y nadie hace nada para acabar con la causa de todo: el colonialismo.

* LOS NARCOTRAFICANTES – En medio de la tragedia que representa el cuadro que he descrito, las calles de nuestra zona metropolitana han sido controladas por las gangas de narcotraficantes que se entran a tiros a plena luz del día. Para ellos como los otros, el criterio es crematístico: Dinero y Poder. Ellos inclusive han inaugurado una narcopolítica que se asoma. Ante la misma, el gobierno electo se demuestra impotente, y pide ayuda —de los colonizadores—.

* LOS FUTUTEROS/COMUNICADORES – El vacío mentado lo han llenado en los medios de comunicación de radio y televisión no los analistas, sino los fututeros, impulsados por una emisora radial aquejada de la enfermedad del exilium tremens y por un bien organizado grupo de mal llamados “comunicadores estadistas” que no son otra cosa que fututeros ignorantes.

* LOS CONSUMISTAS – A nivel de la clase media no dependiente que se gana el pan con el sudor de su frente, los culpables son los miembros de ella que refugian su ansiedad en “comprar, comprar y comprar”, sin importarles nada más que la fiebre consumista que los aturde.

* LOS HIPOCRITAS – En la clase política, vemos todos los días en los medios a figuras que se abrazan, se endosan, y se acompañan, cuando uno sabe que son realmente competidores. Ellos creen que el ciudadano promedio es idiota, y se traga sus teatralidades amistosas.

* LOS BABOSOS – La transformación de nuestra siempre frágil democracia a una “opinióncracia” en los medios, lanza al aire diariamente a seres sin ideas pero con odios, que sencillamente babean en los medios, sin aportar nada, sin sugerir nada, sólo aireando sus odios.

* LOS ANALFABETAS POLITICOS – Hace medio siglo, fue imprescindible para movilizar a una masa analfabeta exigir “una sola cruz” debajo de una insignia en una papeleta electoral. A pesar que ha desaparecido el analfabetismo en este país, cientos de miles siguen ejerciendo el voto analfabeta, haciendo una sola cruz debajo de la insignia en la papeleta electoral, sin conocer ni saber a quiénes están eligiendo. Ello ha llevado a la catástrofe moral de la mayoría de los actuales incumbentes, que son simplemente mediocres incompetentes.

* LOS COLONIZADOS CONTENTOS – Estos son los peores. Hace unos años, encontré en una encuesta que 8 de cada 10 puertorriqueños creían que la palabra colonia quiere decir “agua con perfume”. No es fácil entender lo que es una colonia, y falta mucho aquí para que se comprenda. Aun en estos días se le llama a la policía colonial “los federales”, como si Puerto Rico fuese parte de una federación de estados, cuando somos solamente una colonia. Pero aún entre los que saben lo que es el colonialismo, hay cientos de miles contentos. Lo están porque han sido producto (en la inmortal frase infame de Jaime Benítez) del “progreso que se vive”, y eso es todo lo que les importa. Así han sido, por ejemplo, Sila Calderón y el Gobernador.

* LOS INMOVILES – La contentura con la colonia de parte de nuestra clase política se ha traducido en su inmovilidad. No menearlo, dicen una y otra vez. La flacidez moral de esa posición de los colonizados contentos ha traído la desesperanzada pudrición de la colonia.

He ahí la docena de culpables locales de “qué le pasa a Puerto Rico”. Pero... hay un culpable mayor: los Estados Unidos de América. Ellos allá no quieren reconocer que al invadir en 1898 y al otorgar su ciudadanía sin derechos en 1917, construyeron el universo colonial en que viven la docena de infelices boricuas. Hasta que ellos —los Estados Unidos— aprendan, no resolveremos nada. ¿Aprendan qué? Lo que Luis Muñoz Marín bautizó brillantemente en sus conversaciones conmigo hace medio siglo, que ahora publicadas ya van para su tercera edición. Si no llega lo que pedimos los dos entonces –el arte de dejar ir– estas doce plagas seguirán vivas. Ellos deben dejarnos ir, sin plebiscito, sin elecciones. Quiéranlo o no las doce plagas. -------------------------
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