Así que Suki se pone a batallar también junto al brigadista: no importa. Con Tizona en una mano, y Colada en la otra, aquí seguiremos al pie del cañón.
Señor Eddier: me pides fuentes para corroborar la vericidad de los fragmentos que he escrito. Me sorprende que me pidas esto. La información que he encontrado no la he hallado rebuscando entre polvorientos libros en biblioteca alguna: la información que he obtenido es de dominio común y son los hechos aceptados por la comunidad de historiadores. Es algo así como si alguien me pidiera las fuentes de las que me saco que la segunda guerra mundial empezó en el 39: pues bueno, no hace falta más que interesarse en buscar por internet cuando empezó la segunda guerra mundial. Con esto pasa lo mismo: para darse cuenta de que Unamuno apoyó el Alzamiento, no hace falta bucear por ningún tipo de mar de pergaminos, ni nada por el estilo. Sólo hace falta tener ganas de comprobarlo y, como con tantas otras cosas que sirven para entender lo que estoy contando, dejar absurdos prejuicios que se puedan tener sobre el tema a un lado. Es por ello por lo que en el tema de Unamuno, su crítica a la República y su apoyo al Alzamiento, la totalidad de documentos se pueden comprobar desde casa, puesto que están disponibles mediante internet del mismo modo que desde casa se puede comprobar también por internet que día comenzó la segunda guerra mundial:
http://www.digbib.uio.no/roman/Art/R...sp/Enkvist.pdf :
"Al ser proclamada la República, Unamuno es elegido diputado por una lista republicano-socialista. La violencia política y el separatismo catalán y vasco le llenan de disgusto y casi no interviene en los debates parlamentarios. Declara a un periodista que ya no cree en la República. Tan harto está de la República que cuando se produce el alzamiento militar, cree durante los primeros momentos que podría mejorar la situación. Sus declaraciones a la prensa hacen que sea depuesto por la República de su cargo como Rector en agosto de 1936."
http://www.conoze.com/doc.php?doc=1302 :
La presencia del crucifijo en las escuelas no ofende a ningún sentido ni aun a los de los racionalistas y ateos, y el quitarlo ofende al sentimiento popular hasta de los que carecen de creencias confesionales. ¿Qué se va a poner donde estaba el tradicional Cristo agonizante? ¿Una hoz y un martillo? ¿Un compás y una escuadra? ¿O qué otro signo confesional? Porque hay que decirlo claro y de ello tendremos que ocuparnos: la campaña es de origen confesional y claro de confesión anticatólica y anticristiana. Porque de neutralidad es una engañif.
http://usuarios.lycos.es/seuep/capit7.html :
<<Hace unos días hubo aquí, en Salamanca, un espectáculo bochornoso en una Sala de Audiencia, cercada por una turba de energúmenos dementes que querían linchar a los magistrados, jueces y abogados. Una turba pequeña de chiquillos, hasta niños, a los que se les hacía esgrimir el puño, y de tierras desgrañadas, desdentadas, desaseadas, brujas jubiladas, y una con un cartel que decía: "¡Viva el amor libre!", y un saco, que no era, ¡claro!, del que se libertó el amor. Y toda esta grotesca mascarada, veto de la demencia pública, protegida por la autoridad; la fuerza pública ordenada a no intervenir sino después de la agresión consumada. Método de orillar conflictos que no tiene despreció.>>
Unamuno continua señalando que <<Toda esta selvática representación revolucionaria está acabando de podrir, hasta derretirlos o pulverizarlos, a los famosos Burgos podridos..., y la famosa revolución está arrojando a las ciudades la podredumbre que no cabe en los burgos y que se maja con la podredumbre urbana, sobre todo con la arrabalera... Estamos hasta la coronilla de ensayos de revolución...>>
No he escogido, como pueden creer algunos, los textos con especial dedicación: he puesto Unamuno en el google y me he limitado a copiar algunos de ellos. Algunos se deben creer que sobre lo que digo existe un amargo debate entre los historiadores, y la realidad es que lo que digo lo sabe cualquiera que tenga un poco de idea del tema. Hay muchos debates abiertos sobre la guerra, pero este no es precisamente uno de ellos. De hecho, animo a cualquiera interesado en conocer la verdad a que lo haga él mismo. Y que mire, por ejemplo, donde murió Unamuno, si en Canarias en un supuesto exilio o en su casa de Salamanca. Y así con todas las cosas que ha dicho el camarada Eddier. Y ya que dice que se pongan fuentes, lo cual me parece loable, le animo a que haga lo mismo y ponga las suyas, que espero que trasciendan de su memoria; memoria que por cierto me colocaba el acueducto de Segovia en mi hogar... Eddier, eres incapaz de entender el hecho de que Unamuno apoyase el Alzamiento y criticase a la República por el mismo motivo por el que me llamas a mí fascista: porque en tu mente se reduce todo a la lucha entre el comunismo y el fascismo, hoy convertido en capitalismo, y la Guerra Civil fue mucho más que eso. Fue la Guerra en la que España mantuvo su independencia frente a la URSS, en la que se venció a los torturadores de la Iglesia y en la que se acabaron con los movimientos centrífugos que querían destrozar a España, al menos en ese momento. Y, por tanto, un profundo español y un profundo cristiano como Unamuno o estaba con el Alzamiento, o no estaba con nadie. Unamuno no mostró desafecto a la multitud, como pretendes hacer creer en una manipulación de sus palabras. Unamuno se opuso al carácter revolucionario de esa República desbocada que estaba tiñendo Iberia de sangre.
"Estamos hasta la coronilla de ensayos de revolución"
No me hagas repetir lo obvio.
Suki, dices que nunca vas a creer que Unamuno estaba en contra de la República. Y tienes razón en parte, según lo que entiendas por República. Unamuno no estaba en contra de la República como tal. Estaba en contra, como la mitad de los españoles, de lo que se estaba haciendo en esa República, de a donde iba esa República, de las manos que movían esa República y de la sangre que estaba haciendo correr esa República. Del separatismo que alimentaba la República. Socialistas y comunistas fueron los primeros en traicionar la República y el hecho de que muchos personajes protagonistas en el 14 de Abril y la llegada de la República fuesen los primeros en alzarse, alarmados ante la situación, como Queipo de Llano, es buena prueba de ello. Eddier se preocupa mucho de referirse a la República del 31 como una República Socialista, pero eso no es lo que se acordó en el 31. Y él lo sabe. Eso era por a lo que la arrastraron los comunistas y los socialistas, pero no era la que inicialmente se ideó en el Pacto de San Sebatián.
Y el que no entienda porqué Unamuno se opuso a los desvaríos de la República, es porque no conoce bien las características de esa República. Y permitidme que siga ilustrando un poco más qué era esa República, con
datos comprobables e irrefutables, una vez más. Esta vez de otro libro, que creo que ya he citado alguna vez: "Los mitos de la guerra civil", de Pío Moa, un documentadísimo historiador, de extrema izquierda en sus años mozos, que poco a poco se desengañó y se fue alejando de tan horrendo y sectario mundo. El libro, por supuesto, número uno de ventas en España. De una España cada vez más harta de falsos heroísmos y de extraños "amantes de la libertad". Aquí dejo otra pincelada para que se conozca la realidad de los personajes que plagaban el bando republicano, y para ayudar a los escépticos a entender porqué Unamuno apoyó el Alzamiento:
Un resultado bastante previsible del reparto de armas a las masas fue el estallido de una persecución contra la Iglesia, que tomó proporciones gigantescas, superiores a las de la Revolución francesa y, probablemente, a las del Imperio Romano. En ella caerían en torno a 7.000 religiosos, incluyendo 13 obispos, más 3.000 laicos católicos por el mero hecho de serlo, la mitad en sólo los dos primeros meses.
Acompañó a la siega una extrema crueldad. Un anciano coadjuntor fue desnudado, martirizado y mutilado, metiéndole en la boca sus partes viriles. A otro le fusilaron poco a poco, apuntando sucesivamente a órganos no vitales. Varios fueron toreados, y a alguno le sacaron los ojos y lo castraron. A un capellán le sacaron un ojo, le cortaron una oreja y la lengua, y le degollaron. A otro le torturaron con agujas saqueteras ante su anciana madre. Otro fue atado a un tranvía y arrastrado hasta morir. Once detenidos en una checa (Nota del Cid: auténticos "campos de concentración" rojos) fueron golpeados y cortados con mazas, palos y cuchillos, hasta hacerlos pedazos. Bastantes fueron asesinados lentamente, en espectáculos públicos, a hachazos, etc. Un cadáver tenía una cruz incrustada entre sus maxilares. A una profesora de la Universidad de Valencia le arrancaron los ojos y le cortaron la lengua para impedirle seguir gritando "Viva Cristo Rey". A otra seglar la violaron delante de su hermano, atado a un olivo, y luego mataron a ambos. Casos como estos, recogidos por el investigador V.Cárcel Ortí en "La gran persecución, España, 1936-1939", y referidos a la diócesis de Valencia, se repitieron en las demás regiones, con algunas variantes, como la de las personas arrojadas vivas a fieras del zoo madrileño. Otros muchos eran fusilados em grupos. Cayeron así jóvenes y ancianos y cerca de trescientas monjas de todas las edades, en circustancias a menudo horripilantes. Varios obispos fueron vejados y apaleados; al de Barbastro le cortaron los testículos, y luego, ya agonizante, le arrancaron algún diente de oro.
Con frecuencia se ofrecía a la víctima salvar la cida a cambio de algún acto o expresión antirreligiosa, como blasfemar, pisar un crucifijo, etc, pero nunca o rara vez tuvieron éxito esas presiones, justificando el conocido verso de Claudel--- <<et pas une apostasie>> (y ni una apostasía).
Las vejaciones y ensañamiento con las víctimas proseguían muchas veces sobre los cadáveres, los cuales eran golpeados, quemados o tirados por los barrancos. En los conventos eran exhumados a menudos ataúdes y esqueleto o cuerpos momificados, y expuestos al ludibrio público [Nota del Cid: fácilmente comprobable sin más que ver las fotos aquellas que enlacé]. Muchos templos quedaron convertidos en cuadras o almacenes, y los altares en pesebres, y menudearon las ceremonias burlescas, con imitaciones obscenas de misas y destrucción de objetos de culto. En los cementeriossolían ser quebradas las cruces y rotas las lápidas con alusiones cristianas.
[...]
Tales hechos, abundantemente documentados, muestran el carácter sistemático del exterminio del clero y el arrasamiento de la herencia histórico-religiosa de España. Configuran uno de los rasgos más peculiares y destacables de la guerra, por no decir su veta en cierto modo más profunda e íntima.
Los revolucionarios no ocultaban su satisfacción por los logros alcanzados. En agosto del 36, Andrés Nin, líder del POUM, partido semi-trotskista, señalaba: "El problema de la iglesia (..). Nosotros lo hemos resuelto totalmente, yendo a la raíz: hemos suprimido a los sacerdotes, las iglesias y el culto". En marzo del 37, José Días, jefe del partido que torturaría y asesinaría a Nin [Nota del Cid: P.C.E.], se congratulaba: "En las provincias que dominamos (...) [hemos] sobrepasado en mucho la obra de los soviets, porque la iglesia, en España, está hoy aniquilada". Otros anarquistas, socialistas, etc. hablaban con no menos euforia."
Espero, señor Eddier, algo más que un barrunto diciendo que todo esto es mentira porque lo dices tú, que no hubo persecución religiosa y que eso lo ha escrito el anticristo. Espero una autocrítica.
Y por hablar de todo: siguen errando al enlazar la Legión con el fascismo. La legión era y es un cuerpo del ejército, que por cierto es hoy en día uno de los más eficientes de Europa, y que ha desarrollado su labor humanitaria con especial ahinco en zonas muy maltratadas y muy necesitadas como en Bosnia o en Afganistán. Nada de fascismo. Las alusiones a la muerte de la Legión nunca se hacen proyectándola sobre los demás como pretendes hacer, sino para recalcar el carácter temerario y comprometido hasta la más trágica de las consecuencias de los legionarios.
Yo estaba hablando del idioma hasta que irrumpiste tu por aquí como elefante en una cacharrería diciéndome que porqué me ponía este nombre. Si la conversación ha derivado en esto (que tampoco tiene nada de malo...) no será porque yo lo haya buscado.
La Segunda República de España fue una de las épocas más negras de su historia que lo único que aportó fue odio y rencor. Afortunadamente, cada vez es algo que arroja menos discusión. Y afortunadamente, repito, la España de hoy no tiene nada que ver con esos países del Este que padecieron el yugo soviético. Sólo los sectarios son incapaces de percibirlo.
Y lamentablemente, entre este grupo, hay que meterte, señor Eddier.
Ya puedes comenzar tu diatriba sobre mi lavado de cerebro y todo eso: sigue diciendo estulticias, y yo seguiré aportando pruebas.
Milicianos realizando una parodia litúrgica
Momias profanadas por los rojos.
Si a alguien todas estas imágenes o los comentarios que pueda hacer le hieren la sensibilidad es lo que hay: a mí la mentira también me hiere la sensibilidad.