El Coquí: la pequeña rana de Puerto Rico

Si visita Puerto Rico, encontrará que en cada atardecer el aire se llena de vida con el sonido de una canción. Sin embargo, este croar único y extremadamente fuerte no proviene de un pájaro. Proviene de una rana bastante pequeña, no más grande que la uña del pulgar de una persona. Esta pequeña rana de Puerto Rico recibe el nombre de coquí, y es obvio que se la llama así por el sonido que produce. Debió tomarles bastante tiempo a los primeros habitantes del territorio darse cuenta de que semejante ruido provenía de una criatura tan diminuta.


Coqui frog Puerto RicoEl coquí es una pequeña rana que mide unos 36mm de largo, de la boca a las patas, aunque la hembra puede ser un poco más grande que el macho. El cuerpo mide tan sólo 15mm de largo y la cabeza es un poco más ancha que el cuerpo. Como es normal en las ranas, el coquí se alimenta de insectos que vuelan lo suficientemente cerca de él como para poder cazarlos. Sin embargo, el coquí se diferencia bastante de las demás ranas en diversos aspectos. Por un lado, las patas no tienen membranas sino que se parecen a los dedos, lo cual le sirve para trepar los árboles y los arbustos. Otro aspecto en el que difieren es que cuando es pequeño no pasa por ser renacuajo. De hecho, cuando el macho considera que debe ayudar al joven coquí a salir del huevo, varias ranas pequeñas completamente desarrolladas pero del tamaño de una hormiga salen saltando y rápidamente toman su camino hacia las aguas cercanas. El coquí puede cambiar el tono de su piel para camuflajearse mejor con el entorno y, si bien la hembra pone los huevos, es el macho más atractivo el que los cuida y los ayuda a salir del cascarón. El macho no “canta” mientras cuida a los más jóvenes.

Esta interesante criaturita siempre ha tenido un papel importante en el trabajo diario de los trabajadores de la caña. Antes de que se pensara en el concepto laboral del silbato del trabajo, el coquí hacía sonar su alarma para indicar el final del día. Los trabajadores de la caña de azúcar todavía usan el croar de esta pequeña rana como señal del final de la dura jornada laboral. Si alguna vez usted tiene la suerte de ver uno, encontrará que la rana se infla hasta alcanzar proporciones inimaginables con el fin de crear el maravilloso e increíble sonido que lo ha hecho tan popular. De manera que la próxima vez que visite Puerto Rico, ¿por qué no intenta oír el particular ‘¡co-quí!’ de la rana coquí? ¡O a lo mejor hasta encuentre una en el follaje! Es una de las tantas delicias de la naturaleza.




Coqui frog


Coquí es el nombre de las ranas de árbol que habitan en Puerto Rico y su nombre se debe al sonido que emiten los machos durante la noche. Se cree que el “Co” rechaza a los otros machos mientras marcan su territorio, mientras que el “qui” atrae a las hembras para el apareamiento. Estas ranas son oriundas de Puerto Rico y se han convertido en el símbolo no oficial de la isla.

Si bien no son muy grandes, apenas de tres a cinco centímetros de largo, tienen una gran capacidad de adaptación. No están hechas para el agua, ni tienen membranas en las patas para nadar, pero pueden vivir y reproducirse en regiones húmedas desde el nivel del mar hasta una altitud de 1200 metros. Como la mayoría de las ranas de árbol, tienen almohadillas en las patas que les permiten adherirse a las superficies resbaladizas. Las hembras tienen un cronograma de reproducción sorprendente: de cuatro a seis veces por año ponen 40 huevos durante cada ciclo reproductivo y la gestación dura menos de un mes.

La mayoría de estas ranas son de color marrón grisáceo y se esconden fácilmente en los árboles para protegerse de los depredadores. Hace poco tiempo, estas ranas se encontraron en Hawai debido a las importaciones provenientes de Puerto Rico, ya que se esconden en los diversos cargamentos que pasan por estas islas.

Las tierras de Puerto Rico albergan una vida silvestre endémica de lo más rica y diversa. Desde plantas hasta aves y anfibios, todos encontrarán algo que les interese. Hay muchas especies de ranas, pero la que más llena de orgullo a los puertorriqueños es el Coquí.