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¿Cuál es el boricua real?

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  • ¿Cuál es el boricua real?

    Boricua a conveniencia: La manipulación cultural de los medios

    por Velcro


    Los periódicos locales del jueves, 7 de febrero, ostentaban en sus portadas titulares que se referían a un "talibán boricua". Llamado Hiram Torres, este "soldado de Osama" supuestamente tuvo vínculos con el más reciente enemigo de Washington (y por lo tanto, de los medios; y por lo tanto, de todo el hemisferio occidental) el Al-Qaida. Algunos periódicos entrevistaron sus familiares en San Sebastián, para lograr entender mejor los caminos que condujeron a la triste perdición de una mente joven e inocente como la de Torres. Un diario en específico abrió su discusión del tema presentando el lamentablemente funesto protagonista: "El nombre de Hiram Torres, un estadounidense de origen puertorriqueño que desapareció hace años de su casa…

    Al leer esto, me impactó que tuviera en mis manos un periódico con el albedrío y la soberanía que le permitieran ser tan indeciso. Quise preguntarle: "Por fin, Torres, ¿es boricua o no?" Casi esperaba que el papel me balbuciera una respuesta.

    O, quizás, yo estaba entendiendo mal. Tal vez el diario quería decir que el término "boricua" incluye a los "estadounidenses de origen puertorriqueño". Sí, sí, eso era…

    Pero, si éste era el caso, ¿por qué entonces distinguirlo con un calificativo tan extenso? ¿Por qué separarlo, insertándolo en la identidad del Norte y sólo otorgándole un lejano "origen puertorriqueño"?

    De momento, y para mi fugaz confusión, tuve visiones de los numerosos artículos en que había leído sobre el cantante Marc Anthony. El exitoso, casado-con-una-reina-isleña, ilustre cantante "boricua" Marc Anthony. Quien - susurrado sea de paso, en una nota al calce, entre paréntesis y todo en minúsculas - nació y se crió en Nueva York.


    Marc Anthony, tu pueblo te aclama


    El titubeo del periódico, en el que está sutilmente en juego la identidad de miles de víctimas de la diáspora ocasionada en gran medida por el Operation Bootstrap, es sintomático (¿o será la causa?) del rechazo con que (mal)tratan miríadas de habitantes en la isla a sus primos de "Afuera". Los medios de comunicación suelen premiar a aquellos primos que logren algo digno de orgullo con el magnánimo trofeo del adjetivo singular "boricua" o "puertorriqueño", pero castigan a los que se comportan desestimablemente añadiéndole un "de ascendencia-" o "de origen-" al gentilicio. Al hacerlo, ayudan, en heroica defensa del patrimonio insular, a profundizar el siempre-creciente abismo entre el "Puerto Rican" y el "Nuyorican", otorgándole a éste último el menor grado de nacionalidad isleña, de puertorriqueñidad, posible.

    Dejemos a un lado las contradicciones que este gesto demuestra bajo la luz del actual status puertorriqueño, y de la endeble "nación" que ahora mismo aquí se pueda alegar. Lo molestoso de este vaivén cultural es la suprema autoridad, la omnisciencia y omnipotencia que presuponen los que reparten estos grados de autenticidad "boricua"; como si dijeran, "Yo sé qué es ser 'puertorriqueño', y tú no lo eres". Como si tuvieran una lista finita de los atributos que determinan el merecimiento del gentilicio, sin un porcentaje del cual te quedaste un Casi-Ganador, y el Tío Nobel te otorga un certificado de "ascendencia".

    ¿Por qué? ¿Dónde está esta Lista Sagrada, estos Mandamientos Boricuas? ¿Y qué incluirían? ¿Comer arroz con gandules, lechón y pasteles en Navidades, pedir la bendición de tus mayores al entrar a un cuarto, saber que la bomba es de Ponce y poder bailar salsa? Me atrevería a decir que muchas de estas exigencias se valoran más "Afuera" que aquí.

    ¡Pero no hablan castellano!, exclama el reportero del periódico, ex-maestro de español y defensor del Ejpanich Only. ¿Y? Tal vez no sea la mayoría (que también podría discutirse), pero hay un porcentaje considerable de residentes en la isla que jamás podrían declarar creíblemente dominio alguno del idioma de la Madre Patria. Además, este idioma no es más que un vestigio de otro imperio de antaño… ¿Cómo es esto algo propio de una (ex-) colonia? ¿O será también un requisito, entonces, para ser puertorriqueño, ser católico?


    El cuasi-Puerto Rican Day Parade


    ¡PERO MUCHOS NO HAN NI PISADO LA ISLA! Ajá. Entonces, por ejemplo, los CEO's de las divisiones locales de las grandes compañías extranjeras, que residen en comunidades cerradas y cuyos hijos atienden colegios donde hablan (más en inglés que en español) sobre sus futuros en universidades de "Afuera", son boricuas de pura cepa.

    Por otra parte, si estos hijos de ejecutivos foráneos, estudiantes de escuelas donde el muy-boricua Maelo lloraría por la ausencia de las caras lindas de mi gente negra, pueden decir que son puertorriqueños por un contacto muy limitado con la cultura local (y créanme que es limitado; yo estudié en una de estas instituciones), ¿por qué no puede ser enteramente puertorriqueño su contemporáneo menos pudiente del Barrio de Harlem? Intuyo que también, por consiguiente, privarías de boricuidad al residente de Nemesio Canales, que viste con los mismos mahones abultados que aquél, está rodeado de las mismas iniquidades socioeconómicas y escucha el mismo hip hop. Pero claro, éste vive aquí…

    OK… (suspiro)… son boricuas, entonces… ¡pero hasta que se vuelvan Talibanes!

    Ahora suspiro yo. Qué manipulación. El periódico que leí ese jueves, con su titular de portada - "TALIBÁN BORICUA" - primero parecía apelar a un orgullo raro de un público puertorriqueño que se ufanara en saber de la ubicuidad de sus compatriotas (¿?). Luego y de inmediato, se aseguró de consolar ese mismo público de la vergüenza que seguro sentirían en algunos segundos, al especificar que no se trataba de un 100% boricua en realidad, sino un "estadounidense de ascendencia boricua". Qué alivio, habrá pensado Lector del Pueblo. Al menos no se crió aquí.

    velcro@phantomvox.com
    http://www.phantomvox.com/espectrum/index_inhouse.html

  • #2
    If the parents are from PR, the person speaks the language rather well, and knows the typical things unique to our culture he or she is Puerto Rican.

    If there is very little knowledge of the language and the culture is mostly fromNYC, then one wonders if they ae truly Puerto Rican.

    Most think that if you wave the flag that is enough to be Puerto Rican. IN NYC everybody waves the flag. We are the ethnic group that waves the flag the most in the entire world. I don't think that is enough!

    Would you call a person an Italian if they have Italian ancestry, but do not speak the language or know the history of Italy.


    Los recuerdos suelen
    Contarte mentiras



    Stanley

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    • #3
      Ser puertorriqueño es cosa de orgullo y de corazón. Ser puertorriqueño no es cosa de certificado de nacimiento, ni de pinta, ni de lo que diga fulano ni sultano. Ser puertorriqueño es una condición personal, única de cada individuo. Es un sentimiento de pertenecer, aún en la distancia, a un grupo único en el mundo. Es ser partícipe voluntario del experimento boricua. Este experimento se realiza a nivel mundial, y con reconocimiento absoluto y universal de identidad.

      Ser puertorriqueño es cosa de mancha de plátano en camiseta blanca. ¿Ház tenido tú alguna vez una mancha de plátano en tu camiseta blanca? Muchas veces no se sabe de donde vino la mancha. Pero ahí está. La puedes estregar y restregar con jabón, con cloro, ó con Lestoil...pero sigue ahí. Nada la puede sacar.

      A mediados del siglo XIX, Manuel A. Alonso escribió estas proverbias palabras:

      El Puertorriqueño

      Color moreno, frente despejada,
      mirar lánguido, altivo y penetrante
      la barba negra, pálido el semblante
      rostro enjuto, naríz proporsionada,
      mediana talla, marcha acompasada;
      el alma de ilusiones anhelante,
      agudo ingenio, mente acalorada,
      humano, afable, justo, dadivoso,
      en empresas de amor siempre variable,
      tras la gloria y el placer siempre afanoso,
      y en el amor a su patria insuperable;
      este es a no dudarlo, fiel diseño
      para copiar un buen puertorriqueño.


      En ningún momento dice Don Manuel "nacido en Puerto Rico." Tal parece que tal detalle no tuviera relevancia al tema.

      El puertorriqueño se distingue por mucho más que su acento, ó su pueblo de nacimiento.

      Cuántas veces no he visto yo ese mirar lánguido, altivo y penetramnte en las calles de Chicago! Cuántas veces no he visto yo las ilusiones anelantes y el agudo ingenio en las calles de "North Philly"! Cuántas veces no he visto yo el amor insuperable por la patria en las calles del sur del Bronx!

      Un día vendrá pronto cuando yo ya no podré ver las calles de este mundo. Mis ojos cerrados eternamente darán paso al abrir de los ojos de mi alma. Ante mí desfilaran los que en vida fueron humanos, afables, justos y dadivosos, pobres ó famosos...ahora ya sin fronteras puertorriqueños todos.

      José

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      • #4
        In a way been a Puerto Rican is like been an American. It is certainly different than been a Japanese. A Puerto Rican is anyone who feels like a Puerto Rican. Whereas in a place like Japan anyone who is not Japanese by ethnicity can never be a Japanese.


        Los recuerdos suelen
        Contarte mentiras



        Stanley

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