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"los izquierdistas deberían ser estadistas" - Etién

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  • "los izquierdistas deberían ser estadistas" - Etién

    [i]A todos los foristas:

    ¡Cuánta razón tiene el seudo-comunista y profesor de sociología (figures!) de Boston College, Ramón Grosfoguel al decir que la única forma de lograr la "justicia social" para "los oprimidos y colonizados" puertorriqueños es obteniendo la Estadidad! El argumento de la "liberación nacional" que fue bandera de la izquierda durante la segunda mitad del siglo XX ha sido desacreditado duramente. Hoy las ex-colonias del mundo proveen un panorama sombrío y desolador: más hambre, violencia y desamparo que cuando los "malvados imperios occidentales" gobernaban, perdón, "oprimían" a estos pueblos tercermundistas. Los estados cuasi-socialistas y socialistas que se erigieron a partir de la riqueza confiscada a los colonizadores y de los subsidios soviéticos se han ido a pique al agotarse ambas fuentes de sustento y al no permitir la creación masiva de riqueza que se necesita para sostener tales estados. Máxime si la población ha sido indoctrinada en una cultura colectivista o peor, una de de adoración al líder (tan típico del Tercer Mundo socialista, incluído Puerto Rico).

    Ante la prueba contundente de que los gigantescos aparatos socialistas occidentales no pueden ser sustentados por la economía de países que no han desarrollado una riqueza previa (en una época de libertad económica, como la tuvieron todos los países occientales), muchos izquierdistas puertorriqueños siguen haciéndose de la vista larga. Ahora muchos creen que la riqueza de países más capitalistas como Singapur, Barbados, o Malta se puede igualar en un Puerto Rico colectivista y socialista. Está comprobado: todavía la mayoría de los izquierdosos tiene CERO entendimiento de cómo se crea la riqueza.

    Si los izquierdistas desean un estado solvente, una "Securitée Sociale" que imite a la francesa, un estado altamente interventor y regulador y un sistema de salud universal como el de Canadá, tienen dos opciones: hacer de Puerto Rico indepediente y rogarles a los países ricos por ayudas económicas y préstamos que nunca van a pagar, o, la más viable, fácil, y segura, cambiarse al bando estadista, como Grosfoguel, Rosario Ferré y otros tantos ex-independentistas que así lo han hecho. No tienen que renunciar a la izquierda y sus "ideales revolucionarios", sólo darse cuenta de que la Estadidad es la única alternativa de asegurar para los puertorriqueños aquello en lo que creen: la "justicia social". Con 6 posibles nuevos demócRATAS hispanos (casi todo el PNP y el PPD es demócRATA) en la Cámara federal y 2 en el Senado, las posibilidades de expandir la "justicia social" estadounidense son ilimitadas (aunque sea, en mi opinión, para desgracia de todos).

    En cambio, la derecha boricua se ha aliado tradicionalmente al ideal de la Estadidad. La derecha, con una tendencia a ser más racional que la izquierda, ve en la Estadidad un sentido de "seguridad" y de "permanencia" de los valores tradicionales, especialmente el del derecho a la propiedad, uno de los cimientos de la República Constitucional de los Estados Unidos de América. La derecha, al afiliarse con la Estadidad, ha querido preservar el espíritu de libertad e individualismo de esa nación. Más aun si tomamos en cuenta la pobre imagen que ha tenido América Latina ante los puertorriqueños: dictadores, guerras civiles constantes, regímenes comunistas (este último tiene especial relevancia debido a la gran comunidad cubana que reside en la Isla). Como los gibraltareños, quienes espantados por el regimen de Franco se volvieron fanáticos británicos, los puertorriqueños de derecha, espantados principalmente por Fidel, se volvieron fanáticos del Tío Sam. Los panzistas lo hicieron después con la extensión a Puerto Rico del Estado de Bienestar estadounidense.

    En eso último radica el problema para la derecha con la estadidad. La nación que una vez fuera faro de libertad y prosperidad de entre todas las naciones ha dejado de serlo. Las "guerras" del USFEDEGOV hacen mella de nuestra libertad. La guerra contra la pobreza nos vacía el bolsillo y crea dependencia en los pobres. La "guerra contra algunas drogas" eleva las tasas de criminalidad en toda la nación y llena las cárceles innecesariamente. La guerra contra el racismo y el dicrimen hace que las universidades y otras instituciones midan con doble vara a los estudiantes y les da una excusa a las "minorías", así como nos impide nuestra libertad de asociación. Y por último pero no menos, la nueva "guerra contra el terrorismo" es una forma de justificar la "necesidad", de una política exterior de agresión y prepotencia, así como de unas Fuerzas Armadas enormes y costosas, un nuevo aparato policial, y lo más importante: crea un sentir colectivista e irracional, que da la sensación de que "si no apoyas incondicionalmente al gobierno, eres un traidor y un terrorista."

    ¿Son esos los valores tradicionales de la derecha? ¿Es ese el espíritu de libertad individual que tanto nos gusta (o nos gustó) de los Estados Unidos? Los derechistas hablan de que es importante la Estadidad para asegurar las protecciones que provee la Constitución. Sin embargo, el gobierno federal ya se ha pasado esa Constitución por donde no le da el sol y probablemente no valga más para ellos que el papel de baño de la Casa Blanca.

    Si queremos restaurar la libertad individual en nuestra Isla tenemos dos alternativas: intentar salvar la constitucionalidad estadounidense desde adentro, desde Washington, lo que requeriría que fuésemos un estado, o, más real para mí, luchar por obtener la separación de este terruño (como lo intentaron los Sureños hace casi 150 años, en la Primera Guerra de Secesión, o "Guerra Civil") y establecer una república constitucional basada en los valores que una vez enaltecieron a los Estados Unidos de América. Un gobierno limitado, que se dedique meramente a defender el territorio y a resolver disputas entre ciudadanos sería justo lo necesario. Mientras menos democrático sea el sistema, mejor, pues un sistema democrático haría que el populacho y los grupos de interés especial secuestren al gobierno (pasa en todos los países democráticos) y den al traste con nuestra forma republicana y constitucional de gobierno (como pasó en EE.UU. y está sucediendo en Suiza). Un sufragio basado en la propiedad y el pago de impuestos no vendría mal, creo.

    El punto final: los izquierdistas deberían ser estadistas (mayor democracia, mayor "justicia social") y los derechistas, independentistas (mayores posibilidades para el desarrollo de una economía libre y capitalista, así como de una mayor libertad individual y un gobierno conservador).


    Atentamente,
    Etién

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    Las opiniones de Etién no coinciden en 100% con las de Manuel Alonso, y solo se ponen para educar a los foristas tanto Estadistas como independentistas.[b]

  • #2
    Pues fijate esten Etien me gusta su forma de pensar!

    Una Republica Democratica y con suma similitudes pero no iguales a EEUU es la formula para una Soberania prospera!

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